
Marco Bustamante
esculturas y dibujos




Del desierto de Atacama donde nació, Marco Bustamante conserva la fascinación por las piedras.
Ha esculpido el granito de Corea, el mármol blanco de Carrara, el mármol coloreado de los Pirineos, el ónix de Sainte-Marie-de-Barousse, la arenisca azul de Mosela, la caliza dorada de Jaumont y, desde hace poco, el mármol rosa de Portugal.
De este viaje mineral, a lo largo de exposiciones en Seúl, Daegu, Cheju-do, Fukuoka, Luxemburgo, París, Bruselas y Portalegre, sus esculturas dan testimonio de una fluidez que les es propia.
La piedra lo atrae, lo inspira y, de ese largo diálogo que entabla con ella, emerge poco a poco una forma ondulante y sedosa que la piedra, sin duda, llevaba en sí misma en esa infinita memoria de la tierra.



































